Aún me acuerdo de tu cara medio dormido, esos besos al amanecer, esas manos entrelazadas...
Recuerdos, malditos traicioneros siempre presentes
El pasado no se olvida, ni siquiera es pasado...
Y tus manos en su espalda no las olvidaré jamás, no te preocupes, gracias por hacerme caer de boca en la realidad

